Sanciones a GAESA: el plazo del 5 de junio acorrala al brazo financiero del régimen
El cerco de Estados Unidos sobre el conglomerado militar GAESA entra en su fase decisiva. Las empresas extranjeras tienen hasta el 5 de junio para romper sus vínculos con las entidades sancionadas o exponerse a sanciones secundarias, en aplicación de la política de máxima presión impulsada por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio.
La fecha límite se deriva de la orden ejecutiva 14404, firmada por Trump el 1 de mayo de 2026, que busca cortar el flujo de divisas hacia el aparato militar que controla buena parte de la economía cubana.
El “corazón” económico del régimen, en la mira
Rubio ha definido a GAESA como “el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba”, un conglomerado que maneja hoteles y los principales sectores de divisas sin destinar recursos a la población.
“Es una empresa que tiene más dinero que el propio Gobierno”, afirmó el secretario de Estado, que describió las medidas como una sanción contra una estructura “que roba al pueblo cubano en beneficio de unos pocos”.
Las piezas de la ofensiva incluyen:
- La orden ejecutiva 14404 y el plazo del 5 de junio para las empresas extranjeras.
- Sanciones contra GAESA y la entidad Moa Nickel S.A..
- Más de 240 sanciones acumuladas contra el régimen en lo que va de 2026.
- La advertencia de nuevas medidas en las próximas semanas.
La estrategia del “aceleracionismo”
La Casa Blanca ha denominado “aceleracionismo” a su política hacia la isla: una combinación de sanciones masivas, presión sobre las élites militares y aislamiento financiero destinada a precipitar un cambio antes de fin de año.
Rubio ha sido claro en que la presión no cesará: las sanciones, ha dicho, continuarán hasta que el régimen emprenda reformas políticas y económicas reales.
La Habana responde con la “coartada” de siempre
El régimen reaccionó este 2 de junio rechazando lo que calificó de “calumnias” sobre el grupo empresarial de las Fuerzas Armadas. Es la respuesta habitual de La Habana, que atribuye sus males a la presión externa y no a la ineficiencia de su modelo.
Para los analistas independientes, sin embargo, el contraste es elocuente: mientras la población sufre apagones y escasez, GAESA ha concentrado miles de millones de dólares sin transparencia. El plazo del 5 de junio apunta, precisamente, a esa fuente de poder.



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