Sistema Eléctrico Nacional de Cuba: por qué la UNE no logra frenar el colapso de las termoeléctricas
El Sistema Eléctrico Nacional de Cuba arrancó 2026 en peores condiciones que un año antes, y los datos confirman que la crisis no da tregua. La Unión Eléctrica (UNE) reconoce déficits de generación que se han vuelto crónicos, con apagones que afectan a más de la mitad de la isla en los horarios de máxima demanda.
El problema ya no es una excepción puntual, sino la norma: incluso en invierno, cuando la demanda es menor, el déficit ha rondado los 2.000 megavatios (MW).
Termoeléctricas al límite
El corazón del problema está en las termoeléctricas, viejas y averiadas. Según reportes recogidos por la prensa independiente como Diario de Cuba y Cubanet, las plantas térmicas cubanas llegan a producir solo cerca de un tercio de la demanda nacional.
La situación del parque generador es crítica:
- Hasta ocho plantas de generación han llegado a estar fuera de servicio de forma simultánea.
- La central Antonio Guiteras, clave para el sistema, ha sufrido fallos repetidos en lo que va de 2026.
- El país apenas produce algo más de 1.000 MW, muy por debajo de lo que necesita.
- La falta de combustible limita además la generación distribuida con diésel y fueloil.
El factor combustible
La crisis de las termoeléctricas se entrelaza con la escasez de combustible. Sin crudo suficiente, ni siquiera las plantas operativas pueden funcionar a plena capacidad.
El cerco energético derivado de la presión de Estados Unidos y la caída de los envíos de petróleo han dejado a la UNE sin margen de maniobra. La entidad, además, ha sido criticada por ocultar datos sobre la verdadera magnitud de la falta de combustible.
Apagones asegurados
El resultado de este cuadro es predecible: apagones garantizados. Cuando se combinan plantas fuera de servicio, falta de combustible y una infraestructura envejecida, el déficit se dispara y los cortes se extienden por todo el país.
En los horarios pico, más de la mitad del territorio puede quedarse sin electricidad, con cortes que en algunas provincias superan las 20 horas diarias.
Un sistema que pide auxilio
El Sistema Eléctrico Nacional de Cuba refleja, como pocos indicadores, el deterioro acumulado de décadas de falta de inversión y mantenimiento. Cada nueva avería de la Guiteras o de otra termoeléctrica se traduce, de inmediato, en más horas de oscuridad para millones de cubanos.
Mientras no se renueve el parque generador y se garantice un suministro estable de combustible, la UNE seguirá administrando la escasez en lugar de resolver el problema. Para la población, eso significa una sola certeza: los apagones continuarán siendo parte de la rutina diaria.



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