Trump prepara nuevas sanciones contra régimen de Castro

Por Nora Gamez

Estados Unidos mantendrá su política de “máxima presión” a Cuba en el 2020 y está ultimando nuevas medidas para continuar privando al gobierno cubano de ingresos, según comentó un funcionario estadounidense de alto rango en una entrevista exclusiva con el Nuevo Herald y el Miami Herald.

“Estén atentos, habrá más acciones enfocadas a restringir los ingresos” del gobierno cubano, dijo Michael Kozak, subsecretario en funciones para América Latina en el Departamento de Estado.

“Estamos buscando formas de restringir, restringir, restringir la libertad de acción [del gobierno de Cuba] hasta que cambie sus formas, lo cual es algo difícil de prever dada su historia pasada, 61 años de represión y declive”, dijo.

Estados Unidos orquestó este año una campaña de “máxima presión” contra el gobierno de La Habana por su apoyo a Nicolás Maduro en Venezuela y las violaciones a los derechos humanos de los cubanos en la isla.

Habrá más acciones enfocadas a restringir los ingresos del PCC

El presidente Donald Trump autorizó por primera vez las demandas bajo el título III de la Ley-Helms Burton, prohibió los viajes en crucero a la isla y limitó las remesas. El ex gobernante Raúl Castro y sus hijos fueron sancionados, junto a otros funcionarios y compañías, especialmente las involucradas en los envíos de petróleo venezolano que mantienen a la isla a flote.

Kozak dijo que Estados Unidos continuará presionando en un conjunto de actividades que traen ingresos al gobierno, incluido el programa de exportación de servicios médicos que le reportó al gobierno cubano más de $6,000 millones en el 2018.

“En relación a las aerolíneas, hemos restringido significativamente el horario de los vuelos [a Cuba] y continuamos buscando otras formas de disminuir las fuentes de ingresos,” añadió el funcionario.

Críticos de Trump han cuestionado la efectividad de la actual política hacia Cuba. Aunque el gobierno cubano ha reconocido que las sanciones de Estados Unidos han dañado su economía, no ha dado señales de abandonar a Maduro y ha respondido sugiriendo que la administración estadounidense tiene intenciones de dañar las relaciones diplomáticas y cerrar las embajadas, reabiertas durante el gobierno de Barack Obama en el 2015.

El diario del Partido Comunista, Granma, acusó a la encargada de negocios Mara Tekach, al frente de la embajada de Estados Unidos en La Habana, de intervenir en los asuntos internos del país, mientras que el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel dijo en un reciente discurso que tomaría “medidas” contra las acciones de Washington.

El ex gobernante Raúl Castro y sus hijos fueron sancionados

Kozak, un diplomático de carrera que estuvo a cargo de la Sección de Intereses en La Habana entre 1996 y 1999, declinó comentar sobre la posibilidad de una ruptura de relaciones diplomáticas y defendió el trabajo de Tekach “en defensa de los derechos humanos y la democracia” en Cuba.

“Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba no han sido buenas desde que este régimen tomó el poder hace 61 años ”, dijo. “Como en los primeros días de la revolución, están tratando de apuntalar dictaduras similares en todo el mundo, especialmente en Venezuela, donde Maduro está custodiado por guardaespaldas cubanos porque no puede confiar en su propia gente y la inteligencia militar está penetrada por cientos y cientos de oficiales cubanos. Hablando de intervenir en los asuntos internos de otros, creo que ese es un buen ejemplo de ello.”

Sin cambios en las políticas de inmigración para los cubanos

La embajada en La Habana está actualmente operando con un personal mínimo tras el cierre de su oficina consular en septiembre del 2017 en respuesta a incidentes de salud que afectaron a 26 funcionarios estadounidenses y sus familiares y cuyas causas aún siguen sin conocerse, dijo Kozak.

La suspensión de la emisión de visas en La Habana y las políticas restrictivas de inmigración de la administración de Trump han hecho mucho más difícil que los cubanos puedan viajar u obtener asilo en Estados Unidos, y no parece que habrá cambios este año.

Kozak declinó comentar sobre una propuesta de ley de la representante demócrata Debbie Mucarsel-Powell para reabrir el Programa Cubano de Parole de Reunificación Familiar que ha estado suspendido por varios años, dejando a más de 20,000 cubanos en un limbo. El proyecto propone realizar las entrevistas para las visas a través de teleconferencias.

“Los cubanos todavía son elegibles para venir a los Estados Unidos bajo las mismas leyes que se aplican a todos los demás países del mundo”, dijo Kozak. “Sí, ahora es más difícil porque hemos tenido que reducir nuestro personal consular tan radicalmente”.

Pese a que la política exterior del gobierno de Trump hacia América Latina tiene en el centro la denuncia de las dictaduras en la región, quienes huyen de esos gobiernos encuentran grandes obstáculos para obtener asilo en Estados Unidos.

Los cubanos que buscan asilo, como los ciudadanos de cualquier otro país, ahora deben esperar en México la solución de sus casos. Muchos que solicitaron asilo antes de la entrada en vigor de la nueva política en mayo llevan esperando meses en centros de detención por todo el país. Y la administración está ultimando acuerdos con varios países centroamericanos para que asuman la carga de inmigrantes cubanos y de otras nacionalidades.

Los ataques sónicos elevaron las tensiones entre Washington y La Hababa

“Nuestro propio sistema de asilo está completamente sobrepasado, así que hemos tomado estos pasos”, dijo Kozak. “No significa que las personas serán enviadas de regreso al lugar donde serán perseguidas. Tienen que esperar en otro lugar mientras son procesados. Al respecto, los cubanos reciben el mismo trato que [los ciudadanos de] todos los demás países”.

Actualmente, los cubanos deben viajar a un tercer país para obtener visas estadounidenses, tras la retirada de la mayor parte del personal diplomático en La Habana, luego de que se confirmaran varios casos de funcionarios afectados con lesiones cerebrales y otros síntomas. Los incidentes provocaron un fuerte golpe a las relaciones entre ambos países y varios funcionarios del gobierno de Estados Unidos hablaron de “ataques” dirigidos contra su personal en La Habana.

Pero Kozak se rehusó a utilizar ese término para referirse a lo que sucedió en La Habana.

“Las personas sufrieron daños físicos en sus cuerpos. No sabemos cómo sucedió, o quién lo hizo, así que no vamos a especular“, dijo el funcionario. “Lo que sabemos es que resultaron lesionados y no hemos recibido cooperación del lado cubano”.

Publicado en el Nuevo Herald

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