¿Ahora también quieren que los gusanos paguemos la electricidad?

A partir de 2021, los cubanos residentes en el extranjero podrán pagar las facturas eléctricas de sus familiares en Cuba, informó este jueves la empresa Cuballama en su sitio web, lo que generó controversias.

La conocida influencer, Liu Santiesteban dijo en tweet: Esto es el colmo del cinismo y el oportunismo! La pregunta es: lo vamos permitir? Nos vamos a doblegar? Basta ya! Varios usuarios en redes expresaron su rechazo a la “iniciativa” de la empresa radicada en Estados Unidos, no por el hecho de que no se nieguen a ayudar a la familia, sino porque está creando una dependencia total al cubano emigrado, el cual no goza de derechos en la Islas.

La Habana ha anunciado un paquete de medidas económicas con el objetivo de captar divisas extranjeras, sin embargo, acorde a la importancia de las mismas, no han sido consultadas con la ciudadanía.

El paquetazo es la fórmula mágica del castrismo para solucionar sus problemas económicos innatos al sistema comunista. Sin embargo, las estadísticas muestran que los 30 países más desarrollados   del planeta son aquellos que tienen el libre mercado y existe el respeto a la propiedad privada. Pero como siempre, para mitigar las opiniones negativas de la ciudadanía, apuestan por los gusanos. 

La propia Cuballama, radicada en Miami, prevé ofrecer a sus clientes la opción de pagar las facturas de sus familiares una vez esté disponible. Sus directivos confirmaron que la estatal Unión Eléctrica también prevé emplear bonos de promoción similares a los de ETECSA, aunque no ofreció detalles.

La empresa indicó también que proveedores internacionales que venden servicios como recargas y llamadas a empresas extranjeras en Cuba confirmaron que la oferta estaría disponible a partir de enero.

La Unión Eléctrica no ha confirmado esta información. En un texto en el diario oficial Granma respondiendo a las dudas que despierta entre los cubanos la aplicación a partir del 1 de enero de 2021 de una nueva tarifa que incrementa hasta cinco veces el costo del kilowatt/hora, lo que ha despertado la repulsa de muchas personas, la empresa estatal no hace referencia al asunto.

Mientras el precio de la electricidad crece un 500%, el de la canasta normada —lo que compran los cubanos con la libreta de racionamiento—, que viene siendo un gasto fijo igual que el de la luz, sube más del 1.500%, y el precio del gas manufacturado se dispara al 2.200%.

Pese a que el Gobierno pregona que «no dejará a nadie desamparado», Murillo reconoció que el «ordenamiento monetario sí tendrá implicaciones en el sector poblacional», tomando en cuenta que se quitarán numerosos subsidios.

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