Han odiado más a Trump que amado a este país.

Indiscutiblemente la administración Trump ha sido la más polémica de la historia de la república americana. Su llegada a la Casa Blanca dejó a no pocos analistas escépticos, una persona así no se suponía que llegara  al poder del Imperio más fuerte de este siglo. Pero su llegada al poder se traduce en un mensaje enviado por clase social americana contra la vieja “forma de hacer política” de los Estados Unidos. Un sector amplio de la población se cansó de los políticos de carreras, de hombres y mujeres que vivían en Washington y jamás se les veía el pelo por sus condados, distritos o estados.Trump no es político y eso fue lo que enamoró a millones de americanos y de millones más en otras partes del mundo. No usaba un discurso político tradicional, decía lo que quería decir y aprendió a comunicar su mensaje claro por Twitter. 

Sus discursos y sus actos fueron en sintonía. Lo que prometió lo cumplió. Mudó la embajada norteamericana a Jerusalén, apuntalando la postura de Israel en el mundo y haciendo que muchos otros países siguieran o se tentaran de seguir el camino que implica librarse del miedo de la presión árabe-palestino- islamita. Tanto él como su vicepresidente Mike Pence con sus cálidos discursos hacia Israel y los judíos, buscando en las palabras y con un nuevo mensaje cambiar décadas de odio y difamación. Y que podríamos decir de Nikki Haley que defendió a Israel en la ONU a capa y espada.

Fox News Channel, CNN y MSNBC alentaron la división del país la mayoría de las noches, y cada uno ha sido ampliamente recompensado con buenos ratings. El severo discurso de Trump y su caminata a una iglesia cercana luego que las manifestaciones dispersadas por la fuerza el lunes elevaron la temperatura aún más en esas cadenas.

Independientemente de los hechos relacionados con el supuesto fraude, lo cierto es que recibió más votos que hace 4 años. Ante esa realidad, me pregunto: ¿Son los americanos tontos, masoquistas o las dos cosas? Al seguir recopilando datos voy comprendiendo. El paro en enero de 2020, antes de la pandemia, había bajado al mínimo histórico del 3,6%, el más bajo en décadas, beneficiando principalmente a minorías hispanas y afroamericanas. Sobre el tema de las minorías, recomiendo leer el libro How Trump is making black America great again: The untold story…, de Horace Cooper, donde podemos conocer lo que los medios ocultan respecto al avance de las comunidades de color con Trump.

Siguiendo con la economía, resulta que el salario anual medio de la clase media americana ha subido con ese denostado presidente, la friolera de unos 5.000 dólares en tres años. Con el telegénico y perfecto Obama subió sólo 1.200 en siete años, según datos publicados en el Wall Street Journal. Mirando los Índices Económicos Americanos, el S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones han subido respectivamente un 20%, un 90% y un 32% más con Trump en tres años que con Obama en dos legislaturas.

Todo aquello que le achacaron al ganar la presidencia de la trama rusa, quedó en nada: todo un montaje para desacreditarlo. La tensión con Corea del Norte es menor que con Obama; el mundo en general está mejor ordenado; ya no se habla de ISI (el Estado Islámico de Irak); su capacidad de negociación le ha llevado a tener muy buenas relaciones y acuerdos con su vecino del sur, el presidente de Méjico, a pesar de ser de izquierdas; y ha conseguido acuerdos de tres países árabes con Israel. Para finalizar este apartado, se da la circunstancia de que, con Obama (Premio Nobel de la Paz), los Estados Unidos participaron en tres guerras y con Trump no han participado en ninguna. ¡No está mal para un tipo tan peligroso! De hecho, el diputado noruego Christian Tybring-Gjedd propuso a Trump el premio Nobel por sus aportaciones a la paz mundial.

Bueno, esos hechos mencionados no podemos negarlos, están ahí. Pero es imposible respaldar, apoyar o justificar a un tipo que es un racista. Echemos un vistazo a este tema. Trump es tan intolerante con los inmigrantes que su mujer y su madre han sido inmigrantes. Entonces los detractores de este personaje dicen: ¿pero no eran de color? Bien, miremos las deportaciones de inmigrantes, ¿quién ha deportado más ilegales Trump u Obama? Basándonos en datos oficiales, Obama deportó a tres millones y Trump a medio millón. Es cierto que Obama estuvo el doble de tiempo, pero incluso con esa corrección, deportó Obama a más durante su mandato y las minorías hispanas y afroamericanas progresaron menos.

 ¿Quién inició la construcción del muro con Méjico? Muchos creen que Trump y de no ser él, sería otro de derechas, es decir del Partido Republicano, quizás el también denostado G. Bush. Pues no, el muro lo inició Clinton, del Partido Demócrata, al que pertenece Obama y J. Biden. Y miembros de ese partido fundaron en su día el Ku Klux Klan. Sí, sí, el KKK no lo fundó Trump.

Pero analicemos lo último de su mandato, el tema electoral, en las elecciones de 2020, lo más importante fueron las denuncias de fraude electoral, todos los medios de comunicación, incluido Twitter aseguraban que el fraude era imposible y poco probable en los Estados Unidos. Desgraciadamente no es así. El sistema electoral es de finales del siglo XVIII y tiene muchas deficiencias que facilitan el fraude. De hecho, la Heritage Foundation tiene registrados 1.298 casos de fraude, sin incluir las elecciones del 2020. Un ejemplo bien documentado y conocido fueron las elecciones de 1960, en las que Kennedy ganó a Nixon mediante un gran fraude orquestado por el Partido Demócrata, el mismo al que pertenece Biden. No hace mucho, en el año 2000, Al Gore impugnó los votos en Florida contra Bush, nadie se escandalizó por la impugnación y el problema lo zanjó el Tribunal Supremo Federal. Desde entonces, los estados de Florida y Ohio modernizaron sus sistemas de votación y, en esos estados, no ha habido problemas de discrepancias entre los votos presenciales y por correo y en ambos ha ganado Trump.

El presidente de la junta directiva de Smartmatic, Peter Neffenger, ha sido nombrado hace unos días, miembro del equipo de transición de Joe Biden. Algo que no deja de ser al menos curioso. También el reputado abogado Lucian Lincoln Wood, que se hizo famoso por representar a un guardia de seguridad acusado de atentado por el FBI (historia que fue llevada al cine por Clint Eastwood), ha acusado a los Clinton, a China y al propio Biden, del que dice que podría incluso ir a prisión por corrupción.

En fin, los hechos de la administración Trump están ahí, a la vista de todo y algunos no es que hayan votado por Biden, sino más que votaron contra Trump impulsados por la constante propaganda de los grandes medios. Pero algo queda claro, Trump llegó para despertar a América y de seguro lo veremos de nuevo en 2024. 

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